Desperté entre las sombras de los árboles, a oscuras con mi pelo enredado entre las hojas secas. Conozco este lugar, recuerdo haber estado aquí la noche anterior. ¿Por qué no puedo moverme? Siento mi rostro sucio, dormido. Mis manos lejanas buscan mis labios, los siento secos y sangrientos. Me invade la sensación de que no podré levantarme, mis piernas tiemblan, tengo miedo.